Exposición revela los orígenes del Convite de Locos en San Miguel de Allende
- Redacción
- 8 jun
- 2 min de lectura

El Museo La Esquina exhibe piezas históricas, máscaras, trajes y un torito de finales del siglo XIX que muestran la evolución de esta emblemática tradición sanmiguelense.
San Miguel de Allende, Gto. Un torito utilizado hace más de un siglo. A unos pasos se observan máscaras, sombreros, una vara de membrillo y prendas que forman parte de la historia del Convite de Locos. Las piezas cuentan una parte de la transformación de una celebración vinculada al trabajo del campo y conservada por generaciones de familias sanmiguelenses.
La exposición temporal “Hortelanos, el origen del Convite de Locos”, instalada en el Museo del Juguete Popular Mexicano La Esquina, reúne objetos facilitados por integrantes del Cuadro del Parque para documentar la evolución de una de las tradiciones más conocidas de San Miguel de Allende.
Entre las piezas exhibidas se encuentra un torito de finales del siglo XIX, trajes de hortelanos, vestimenta utilizada por los participantes del convite y elementos asociados a las representaciones que dieron forma a la celebración actual.
La muestra surgió a partir de una colaboración entre el museo y el Cuadro del Parque, organización que además participó en actividades dirigidas a niños para acercarlos a la historia de la festividad.
“Pues inició la colaboración, un interés del museo y también del Cuadro del Parque en preservar nuestras tradiciones, el darles un taller a los niños sobre sus máscaras, que ellos las elaboren, que sepan cómo se hace y que sepan cómo lo van haciendo”, explicó Josué Patlán.
El integrante del Cuadro del Parque señaló que parte de las piezas exhibidas fueron prestadas por integrantes de la agrupación.
“El cuadro compartió el torito original de finales de 1800, traje de los hortelanos, traje del torito, la vestimenta original del cuadro de los locos. Cómo eran los locos antiguos con su vara de membrillo, su sombrero y también el tamborcito que llevaba el ritmo de todo”, relató.
Cada objeto forma parte de una historia que se transmite de generación en generación. La vara utilizada para abrir paso entre la multitud, las máscaras elaboradas por artesanos y los elementos musicales utilizados durante los recorridos permiten reconstruir parte del desarrollo de la celebración.
Para la maestra Angélica Tijerina, directora y fundadora de La Esquina, el objetivo principal es que la tradición pueda ser conocida por más personas y permanezca accesible durante varios meses.
“Nosotros siempre nos hemos esforzado por cuando hacemos algún tipo de exposición que tiene relación con las fiestas, no dejarla solamente un día, sino dejarla meses para que la gente la pueda visitar”, señaló.
La directora explicó que la exposición continuará abierta hasta agosto y que existe la intención de ampliarla con trabajos realizados por niños que participaron en talleres recientes.



Comentarios